En Underworld, Oliver Bowden nos transporta a los rincones más oscuros del Londres del siglo XIX, una ciudad marcada por el auge industrial, la corrupción y las luchas de poder en la sombra. La novela, inspirada en el universo de Assassin’s Creed, sigue a Henry Green, un personaje clave en Assassin’s Creed Syndicate, y nos ofrece una visión más profunda de la guerra entre Asesinos y Templarios en una época de grandes cambios sociales.
Londres: Una ciudad de sombras y secretos
Desde sus primeras páginas, Underworld deja claro que Londres no es solo un escenario, sino un personaje en sí mismo. La ciudad está en plena transformación, con fábricas dominando el paisaje, barrios marginales abarrotados y una aristocracia que busca mantener su poder a toda costa. Bowden logra capturar la esencia de esta era con una ambientación meticulosa, mostrando tanto los lujos de la alta sociedad como la miseria de los barrios obreros.
Este contexto es fundamental para entender la lucha de los Asesinos en este periodo. En un mundo donde la explotación y la desigualdad son la norma, la Hermandad debe adaptarse a un enemigo que ya no depende de espadas y ejércitos, sino del control económico y político.
Henry Green: Un Asesino entre dos mundos
El protagonista, Henry Green, es un personaje fascinante. Criado en la India bajo el nombre de Jayadeep Mir, su historia está marcada por la dualidad: es hijo de un Asesino legendario, pero su propio camino no ha sido fácil. Desterrado por su padre y enviado a Londres, Henry debe encontrar su lugar en una ciudad que no le pertenece del todo.
Su conflicto interno es uno de los aspectos más interesantes de la novela. A diferencia de otros protagonistas de la saga, Henry no es un guerrero impulsivo ni un líder nato; es un hombre que lucha contra sus propios demonios mientras intenta mantener viva la Hermandad en Londres. Su relación con otros Asesinos, su visión de la misión y su evolución a lo largo de la historia lo convierten en un personaje más introspectivo que los habituales protagonistas de Assassin’s Creed.
Intriga y conspiración: La guerra en las sombras
La historia se enfoca en los esfuerzos de los Asesinos por resistir la creciente influencia de los Templarios en Londres, quienes han aprendido a moverse con sigilo dentro de las instituciones y la economía. A través de Henry Green y su lucha, Bowden nos muestra un conflicto menos centrado en la batalla física y más en la estrategia, el espionaje y la infiltración.
A diferencia de otras novelas de la serie, Underworld no sigue una estructura típica de "aprendizaje y venganza". Aquí, los enemigos son más escurridizos, las traiciones son constantes y la lucha no se da solo en los tejados, sino en los pasillos del poder. Esto le da a la historia un tono más maduro y menos predecible.
Un puente hacia Syndicate
Uno de los puntos fuertes de la novela es que funciona como una precuela de Assassin’s Creed Syndicate, conectando los eventos previos al ascenso de los gemelos Jacob y Evie Frye. A través de Henry Green, comprendemos mejor el estado de la Hermandad en Londres antes de la llegada de los Frye, lo que añade un nuevo nivel de profundidad al juego.
Conclusión
Underworld es una de las novelas más sólidas de Oliver Bowden dentro del universo Assassin’s Creed. Con una ambientación rica, un protagonista complejo y una historia llena de intriga y espionaje, la novela ofrece una visión diferente de la lucha entre Asesinos y Templarios. Para los fanáticos de la saga, es una lectura imprescindible que añade capas de significado a los eventos de Syndicate, y para aquellos que disfrutan de novelas de conspiración en un contexto histórico bien construido, es una historia que vale la pena descubrir.



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