Green es una novela que arde lentamente, como una cerilla encendida en mitad de la oscuridad. Manuel GarcĂa Rubio construye una historia de contrastes: juventud y desencanto, belleza y descomposiciĂłn, rebeldĂa y vacĂo. Es un libro que parece simple al inicio, pero que va dejando una sensaciĂłn incĂłmoda, como si el lector tambiĂ©n formara parte de un paisaje que se deshace mientras lo observa.
La narrativa es cruda, directa, a veces casi brutal. GarcĂa Rubio no adorna: escribe con una honestidad que raspa, que incomoda a propĂłsito. La voz protagonista —juvenil, rota, sin filtros— arrastra una desesperanza que se camufla entre drogas, fiestas, amistades huecas y silencios largos. Green no es una novela que busca moralejas; es más bien un espejo de una generaciĂłn desencantada que no sabe muy bien hacia dĂłnde va… ni si le importa llegar a algĂşn sitio.
El ritmo es inquietante: por momentos parece que no pasa nada, pero en realidad todo se está desmoronando por dentro. Hay una belleza extraña en ese derrumbe. El paisaje urbano, las relaciones vacĂas, los diálogos breves que esconden gritos ahogados: todo está tejido con una sensibilidad que impacta sin necesidad de grandes giros.
Lo que hace especial a Green es su capacidad para capturar el tono de una Ă©poca, de una forma de vivir (o de sobrevivir) marcada por el hastĂo. Es un libro sobre el tedio, pero escrito con una intensidad emocional que lo vuelve adictivo. No hay hĂ©roes, no hay finales redondos, solo verdad en estado puro, cruda y sin maquillaje.
Green es para quienes buscan una lectura que no solo entretenga, sino que provoque, que incomode, que se quede un rato dando vueltas en la cabeza. Un golpe suave pero firme al corazĂłn y a la conciencia.



0 Comentarios